Impermeabilización de tejados y terrazas

¿Cómo se lleva a cabo la impermeabilización en azoteas de viviendas?

A la hora de impermeabilizar la azotea o terraza, son esenciales estos cuatro pasos.

Elegir el producto impermeabilizante más adecuado

Aunque, por lo general, los productos para impermeabilizar de calidad van a ser útiles en cualquier circunstancia, siempre es importante revisar sus características y seleccionarlos en función de las necesidades específicas de la situación. Si hay varios de ellos no es por gusto sino porque pueden resultar más o menos adecuados en según qué trabajos.

Los aspectos básicos a considerar y tener en cuenta en una impermeabilización de azoteas de viviendas son:

  • Que se trate de un producto que resista los cambios de temperatura. Va a tener que soportar el paso de todas las estaciones, cuya diferencia térmica puede ser realmente abrumadora en muchos lugares.
  • Por otro lado, hay que ver que resista también la acción de otros agentes externos, de manera que el producto debe ser específico para exteriores.
  • Su resistencia al agua debe ser del cien por cien. Suena algo evidente si lo que buscamos es que esta no se filtre. Sin embargo, existen en el mercado productos con gran poder impermeabilizante pero en un porcentaje ligeramente menor. En nuestro caso, esto no se puede permitir porque la azotea y, por tanto, el producto, van a sufrir la acción directa del agua tanto por las lluvias como a la hora de limpiar y mantener la zona. No nos sirve únicamente la resistencia a la humedad.

Estudiar la detección de las filtraciones

En ocasiones, este servicio se realiza por mera prevención. Si bien, son muchos los casos en los que se demandan después de encontrar una humedad o incluso una gotera en los pisos superiores del bloque.

Cuando se viva esta última situación, antes de comenzar a impermeabilizar la terraza hay que reparar los destrozos que se hayan ocasionado. Para ello, habrá que detectar desde dónde se filtra el agua, cuál ha sido su recorrido, qué materiales se han visto perjudicados y dónde termina el problema.

Con esta información, podemos empezar a pensar en qué hay que reparar y de qué manera debemos hacerlo, qué materiales elegir, cuánto tiempo tardaremos…

Reparar las grietas

Como profesionales de la impermeabilización sabemos que por lo general, las filtraciones desde una azotea o terraza se dan por la existencia de grietas en un suelo de baldosines que ha cedido al contraste de temperatura, si bien, no hay que olvidar que pueden ser otros muchos los motivos.

  • Sea como sea, para reparar las grietas es necesario que estas estén completamente secas.
  • Tras ello, si es necesario, se rasca la argamasa, el cemento o el material que se encuentre bajo el suelo.
  • Tanto si hemos realizado el paso anterior como si no, debemos continuar sellando los huecos o grietas con masilla. La manera más rápida y efectiva, para reparaciones de pequeña envergadura, es mediante el uso de una espátula que alisa a la perfección y permite mover muy bien el producto.
  • En el caso de haber tenido que profundizar, retirando baldosa, será necesario, como es obvio, colocar suelo nuevo.

Aplicar el impermeabilizante

Ahora, sí, cuando no existan zonas por donde pueda escapar el agua, es momento de comenzar con la impermeabilización.

Aunque hay muchos productos impermeabilizantes en el mercado, por lo general, para tratar las goteras y humedades en azoteas y terrazas se opta por aislantes capaces de, una vez aplicados, crear una película transparente, que es la que evitará que el agua pudiese llevar a volver a filtrarse por el suelo y los estratos.

Estos productos se trabajan con rodillo de superficies planas así como con una brocha de uniones.

Por otro lado, saber que con una pasada no es suficiente; siempre se realizan, al menos, dos, aunque no es extraño que apliquemos una extra según las circunstancias.

 

 

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