Posiblemente ya lo sabes, pero igual merece la pena recalcarlo: el objetivo de impermeabilizar el suelo es acabar con la humedad que predomina en el interior de los inmuebles, ya sea filtraciones, goteras hasta disminuir el calor.

Y no solo eso, también permite eliminar manchas o moho, de hecho garantiza la vida útil de tu cada casa haciendo que ahorres energía y demás.

Ahora bien, si estás pensando en aplicar un impermeabilizante en el suelo de tu hogar antes hay que seguir los siguientes tres  pasos:

  1. Preparar la superficie

Esto es básico; previamente hay que preparar la superficie para comenzar con la aplicación del impermeabilizante. ¿Cómo? Limpiando el suelo a trabajar con cualquier producto o sustancia que evite la penetración del producto.

Aparte de ello, se tiene que quitar los restos del impermeabilizante anterior y dejar el suelo  sin un rastro de polvo. Por otro lado, es necesario cubrir cada una de las ranuras que veas y dejar la superficie lo más lisa y pareja posible.

Eso sí, durante este último proceso hay que estar pendiente de que no se formen charcos o pueda filtrarse esa humedad.

  1. Evaluar si hay fugas y la porosidad del material

Sí, como lo lees, el siguiente paso es identificar los drenajes o tuberías que estén en mal estado o que puedan generar pérdidas o fugas de agua con el propósito de repararlas antes la aplicación del impermeabilizante.

Para arreglar estas tuberías es importante reemplazar las partes deterioradas o aplicar selladores o cementos plásticos, incluyendo la sustitución de cualquier teja o elementos del suelo que estén  dañadas.

La porosidad de algunos materiales resulta favorable frente a la aparición de humedades, especialmente en suelos o sótanos. Cuando es así, se aconseja aplicar múltiples capas de impermeabilizante.

Ahora, en caso de que la superficie a impermeabilizar tenga hongos es importante aplicar un inhibidor de hongos o hacer un lavado profundo para contrarrestar este inconveniente.

  1. Aplicar el impermeabilizante

Lo primero que se debe tener en cuenta es que el impermeabilizante sea de buena calidad para asegurar buenos resultados.

Así que una vez que tengas el producto, se tiene que aplicar una primera capa hacia una sola dirección (horizontal o verticalmente) y luego hay que dejarlo secar muy bien. Por su puesto, hay que seguir las indicaciones técnicas que trae el propio impermeabilizante.

Al día siguiente es importante aplicar una segunda capa en dirección opuesta a la capa anterior. Esto se hace para garantizar una cobertura de grietas pequeñas de calidad, e igualmente hay que dejar secar unas 24 horas.

Una vez que el material esté seco, hay que echar una tercera capa en aquellas zonas donde se reportaban problemas como goteras para garantizar la cobertura exhaustiva de grietas y fugas.

De todas maneras, lo más recomendable es seguir las indicaciones del impermeabilizante que vas a aplicar.

Aunque, siendo sinceros, si sigues cada uno de los pasos que explicamos no vas a tener problemas de humedad durante bastante tiempo. ¿Por qué? Bueno porque la efectividad de la impermeabilización dependerá muchísimo de una aplicación adecuada.

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