Trabajos Verticales: qué son y para qué sirven

Te vamos a contar hoy, de manera un poco diferente, cómo surgen los trabajos verticales así como su uso anterior y el actual. No te lo pierdas porque se trata de un post curioso e interesante.

Los trabajos de altura a lo largo de la historia

Los trabajos en altura o trabajos verticales no se pueden precisar en el tiempo más allá de la civilización egipcio. En este país ya se utilizaban para crear muchas de las colosales construcciones que vemos en la actualidad y otras tantas que se han perdido con el transcurrir de los milenios.

En nuestro país los trabajos verticales so convierten en profesión en la década de los 80 y durante los 90 se regula la situación de estos arriesgados trabajadores, que pasan a mejorar poco a poco sus condiciones de seguridad, coincidiendo con el boom de la construcción.

Sin embargo, tenemos que esperar hasta el siglo XXI para que esta práctica se considere oficialmente un oficio, regulado, siendo regulado por la Directiva 2001/45/CE, modificada en el año 2004.

Practicas que lo preceden

El trabajo de altura tiene como predecesores el alpinismo y la escalada, dos técnicas que se adaptaron en la urbe para conseguir mejores resultados gracias a sus beneficios. Eso sí, este recurso desde hace muchos años, ha sido bastante seguro, abocando siempre por unas medidas de seguridad mínimas que culmina a día de hoy con cobertura por parte de convenios y, por supuesto, con la prevención de riesgos laborales.

Entonces… ¿qué es un trabajo vertical?

Dentro de los servicios de reformas integrales, los trabajos en altura son técnicas de descuelgue seguras que permiten un acceso cómodo a lugares a los que es difícil acceder de manera más convencional.

Si llevamos esta definición a nuestro sector, tenemos que trabajo vertical será todo aquel que hagamos en un edificio o una infraestructura con, al menos, 2 metros de altura.

Además, debe existir una protección con barandilla y sistema anticaídas o bien, en el caso de colgarnos, disponer de un sistema de descuelgue que incluya sistemas de seguridad así como equipos de protección, siendo obligación del empresario el proveer de este último a los trabajadores para que desempeñen sus funciones de manera correcta y, por supuesto, segura, de ello queda constancia en el artículo 17 de la Ley 31/95 de 8 de noviembre. Esta misma, en el artículo 19, también nos indica que el trabajador debe disponer de formación para cualquier tipo de modalidad relacionada, reciclándose conforme lo hagan las tecnologías y los métodos de trabajo.

Tipos de trabajos verticales más demandados

Los trabajos verticales se llevan a cabo principalmente para rehabilitar las fachadas, incluyendo limpieza, rellenado de grietas, pintura, revestimiento y, por supuesto, trabajos completos de rehabilitación.

Sin embargo, son muchos los trabajos que requieren de trabajo vertical. Estos son la instalación de corcho proyectado, la reparación de terrazas, bajantes, canalones y tejado, inspecciones técnicas ITE, instalaciones de tela asfáltica y sistemas anticaída, sellado de juntas de dilatación, limpieza de ventanas, chimeneas y cristalería…

En muchos casos, se pueden realizar rehabilitaciones con andamio. Sin embargo, es cada vez más común recurrir al descuelgue por ofrecer más libertad de movimiento (permitiéndonos acceder más fácilmente a ciertos lugares) y ser, por lo general, más económico.